martes, 18 de septiembre de 2007

Nuestro modelo educativo

Por modelo educativo entendemos: el conjunto de procedimientos practicados para la obtención de conocimientos.

Nuestro modelo se denomina: “Autoexploracion del grupo de aprendizaje vivencial (GAV)”

El grupo de aprendizaje vivencial (AV) es un conjunto de personas, que se reúnen con el fin de aprender de sí mismas a través de un proceso de intercambio de experiencias. El grupo AV se desarrolla mediante el principio básico del aprendizaje centrado en el estudiante: la autoexploración.

La autoexploración es el modelo de enseñanza-aprendizaje en el que el individuo entra en contacto con sus experiencias sexuales pasadas, las trae al presente, las vivencía y las analiza descubriendo un mundo oculto, violando el tabú de lo secreto. Para desarrollar la autoexploración es necesario pasar por cuatro pasos esenciales: el contactar, el compartir, el construir y el contrastar.

Para entrar en contacto con sus experiencias pasadas, el individuo debe remontarse al pasado, traerlas al presente, re-vivirlas emocionalmente y analizarlas. Para entrar en contacto con estas experiencias que, en la mayoría de los casos, se han mantenido como vergonzosas, angustiantes, culpígenas o con resentimientos, el coeducando (alumno) requiere de un ambiente de aceptación y respeto, que lo lleve a descubrir, que esas emociones han estado guardadas en su interior como algo dañino y no le permiten expresar adecuadamente su sexualidad en el presente. Por esa misma razón, se requiere también de técnicas especiales que le permitan abandonar las defensas que lo protegen de todo aquello que le causa dolor. Para ello, se utilizan técnicas afectivo-participativas de inducción, que permita a los coeducandos penetrar a esa vivencia sumergida en el pasado, de una manera no violenta y sin sentirse amenazados.

Para compartir estas experiencias, hay que revelarse contra lo aprendido. Ya que como hemos dicho, en la mayoría de los casos estas experiencias se han mantenido como vergonzosas, angustiantes, culpígenas o con resentimientos. El coeducando necesita tomar la decisión de poder hablar de si mismo y de todas aquellas cosas ocultas, de las que sólo él o ella saben. Cuando logra revelar sus problemas, este hecho, le proporciona una gran energía a su yo y optimiza la energía gastada en tratar de mantener ocultas sus experiencias. El compartir las experiencias pasadas y hacerse cargo de estas, permite al participante rescatar lo positivo de ellas (algo de lo que, quizá, no se había dado cuenta), lo que le servirá para aprender de su propia experiencia, a confiar en ella, o, a darse cuenta que tiene asuntos sin concluir, en esa etapa de su vida que se encuentra explorando.

Abrirse a la experiencia en el grupo y compartirla con todos, crea una situación de aprendizaje en el ámbito afectivo, un sentimiento de unión entre todos los participantes al compartir un secreto, un sentimiento de descanso al darse cuenta de que no es el único que ha pasado por esas experiencias y de alivio al ser aceptados sin ser juzgados: en ese momento se construye un grupo en proceso de crecimiento.

El tercer paso en la autoexploración es la construcción teórica. Al integrarse el conjunto de experiencias, donde cada individuo es un libro abierto para sí mismo y para los demás, se forma un marco de referencia teórico a partir del propio grupo, basado no en teorías extrañas a ellos, sino en sus experiencias personales. Esta integración se logra a través de una tabla de aprendizaje vivencial, en donde se vacían y concentran cuantitativamente cada una de las experiencias vertidas en el grupo. A partir de ahí, se analizan estadísticamente los datos agrupados y se construyen inferencias de la conducta sexual del grupo.

El cuarto paso del proceso de autoexploración es la contrastación teórica, donde se enfrenta la investigación bibliográfica con la auto-investigación grupal. Los elementos teóricos quedarán así, reforzados o se rechazarán. Hemos encontrado que, después de cursar algunos módulos, el coeducando confía más en si mismo y en la experiencia grupal, que en los grandes teóricos de la sexología. La contrastación no sólo ocurre en un nivel teórico, porque el coeducando también contrasta sus emociones. El contrastarlas con las de los demás, permite al individuo hacer un diagnóstico sencillo de su situación emocional y psicológica, llevándolo a la búsqueda de alternativas de solución. Para finalizar esta etapa, es imprescindible que se cierre el proceso emocional abierto a través de una hoja de cierre, una canción de cierre, metáfora o pregunta cierre, entre otras.

En el segundo año del programa de estudios, el intercambio de experiencias aborda el manejo y conducción de grupos de aprendizaje vivencial. El grupo AV se desarrolla mediante el principio básico del aprendizaje centrado en el estudiante y en este sentido, nos basaremos en la autoevaluación como modelo educativo.

La autoevaluación aplicada al grupo de aprendizaje, como un instrumento educativo, nos llevó a buscar un modelo probado por la investigación. Utilizamos el modelo de Kolb, descrito por Fitzgibbon (1987), Donde el aprendizaje consiste en un proceso para crear conocimiento mediante la transformación de la experiencia, situando a ésta experiencia, como punto de partida en el proceso de razonar.

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