miércoles, 19 de septiembre de 2007

Presentación


La Maestría

La Maestría en Sexología Educativa Humanista, forma parte de un proyecto de Integración Universitaria Transdisciplinar. Este proyecto pretende consolidar un programa transdisciplinar transversal de educación superior, entre las facultades de medicina, enfermería, psicología, antropología, biología, pedagogía, normal superior, sociología y derecho, el cual permita a los egresados de dichas facultades profesionalizarse en materia de educación sexual y ampliar sus conocimientos teóricos en el área para el mejor desempeño de sus actividades profesionales. Las reformas educativas universitarias han mostrado, que se deben abordar los fenómenos sociales a partir de una visión integral y no parcializada de la realidad. Esto crea una problemática que hay que resolver: no podemos crear individuos que sean especialistas en todas las disciplinas, por lo que los egresados deberán aprender a trabajar inter y trans-disciplinariamente.

El nuevo profesional, que egresa de esta Maestría, asume una responsabilidad consciente de los enfoques de las diferentes disciplinas, que se integran en un solo objeto de transformación educativa: “la educación sexual”. Al mismo tiempo, reconoce la necesidad de trabajar en equipo para el abordaje de dicho fenómeno social ya sea en su práctica profesional o como parte de un proceso de investigación.

El enfoque humanista de la Maestría se hace evidente en los principios educativos, a través de los cuales, los participantes asumen, conscientemente, una transformación intelectual, afectiva, ética, espiritual y sociogenérica en lo que corresponde a su ser hombre y su ser mujer. Conforme esto se va logrando, se va desarrollando la aceptación de la sexualidad como parte integral de la personalidad del ser humano. Esto reorienta las prácticas humanas de estas disciplinas, en el sentido de una trascendencia congruente con las potencialidades y exigencias del proceso de humanización del individuo.

Esta Maestría para la formación de sexólogos educadores, se desarrolla durante dos años y medio, cubriendo setecientas horas como programa educativo de posgrado.

Cualquier educador, no sólo en el ambiente de la sexología sino en cualquier rama del saber, reconoce que para llegar a ser un buen transmisor de la enseñanza no basta sólo la calidad y el tipo de conocimiento que se posea, sino que necesita también tener la habilidad para saber transmitir esos conocimientos. Hablando en términos humanistas: tener la habilidad para facilitarle al coeducando el descubrimiento del conocimiento, es decir, ayudando a descubrir sus propias potencialidades y sus capacidades de aprendizaje. También es necesario que este profesional de la sexología conozca y use los instrumentos para construir el nuevo conocimiento que se necesita en la búsqueda de respuestas ante los fenómenos sexuales de nuestra sociedad.

Es por esto que la actividad práctica profesional de un sexólogo educador con formación humanista, demanda varias etapas de preparación. La primera es la obtención de conocimientos básicos biológicos, psicológicos y sociales sobre la sexualidad libre de mitos, prejuicios y tabúes; la segunda, el adquirir las habilidades prácticas para la transmisión de dichos conocimientos, siendo este proceso, el más delicado en materia de sexualidad y la tercera la adquisición cognitiva y de habilidades técnicas para la aplicación de instrumentos científicos debidamente probados en la obtención de nuevos conocimientos en materia sexual.

Esta Maestría se ha diseñado para cubrir las necesidades de estas fases formativas. La primera fase, correspondiente a la formación del sexólogo educador humanista, se lleva a cabo durante doce módulos vivenciales, sobre clarificación de valores y actitudes ante la sexualidad propia y la de los demás. El profesional que ha obtenido conocimiento sobre el análisis de su propia sexualidad, es responsable de ayudar a sus coeducandos a descubrir el camino que desean recorrer, para el autodescubrimiento de su vida sexual. Para lograr este objetivo, el participante deberá cursar otros 12 módulos, en los que desarrollará habilidades para la conducción de grupos de aprendizaje basados en un enfoque humanista, construirá metodologías acordes a su personalidad y creará materiales y técnicas de intervención educativas, que favorezcan el aprendizaje de la sexualidad en sus alumnos. Los seis últimos módulos, están dedicados a la preparación práctica en el uso de instrumentos de investigación que le permitan desarrollar nuevo conocimiento.

La presente Maestría en sexología educativa humanista, por tanto, es un programa de educación superior transdisciplinario y transversal dirigido a egresados de las licenciaturas humanistas y profesores que después de su licenciatura, deseen especializarse en materia de educación sexual. Esta Maestría permite a los egresados de estas disciplinas, profesionalizarse en sexualidad y ampliar sus conocimientos teóricos y prácticos en el manejo de grupos de aprendizaje. Asimismo, se encuentra dirigida a profesionales que, en el campo de la orientación, se encuentren trabajando en planificación familiar, educación comunitaria, educación para la salud, orientación cívica, etc. formación que les permitirá tener un mejor desempeño en sus actividades profesionales, sobre todo en el manejo de grupos para la enseñanza de la sexualidad.

Este programa educativo plantea, que la sexología es una nueva disciplina conformada por elementos provenientes de diversas ramas del saber como la medicina, psicología, pedagogía, sociología, antropología, derecho, historia, entre otras y que un sexólogo educador, debe ser un especialista de la sexualidad que ha pasado por un proceso formativo, sistematizado y supervisado, tanto sobre el conocimiento básico de su propia sexualidad como en manejo de grupos, desarrollando habilidades para la ejecución tanto de técnicas educativas como para el manejo de los recursos educativos. Así como para el uso de técnicas de investigación científica.

Este profesional de la educación sexual, basará su formación teórica en el conocimiento de la sexualidad expresada en cada etapa de la vida, en elementos de biología de la reproducción, demografía, antropología sexual, sociología sexual, genética, pareja, así como en procedimientos para la obtención del saber sexológico a través de la investigación. La Maestría mantiene una visión integral de los fenómenos sexuales sociales y ofrece al sexólogo educador egresado de ella, la capacidad de abordar dichos fenómenos con una visión totalizadora y no parcializada de la realidad. Aquí, no tratamos de crear individuos que sean especialistas en todas estas disciplinas, lo que pretendemos, es que nuestros egresados aprendan a trabajar ínter y trans disciplinariamente.

El nuevo profesional, que egresa de esta Maestría asume, así, una actitud consciente de los diversos enfoques de las diferentes disciplinas, integradas en un objeto de transformación educativa: “la educación sexual” y reconoce la necesidad de trabajar en equipo para el abordaje de un fenómeno social, ya sea en su práctica profesional o como parte de un proceso de investigación. El enfoque humanista se manifiesta en los principios educativos del programa, tendientes, estos, a que los coeducandos asuman conscientemente una transformación intelectual, afectiva, ética y sociogenérica en lo que corresponde a su ser hombre o a su ser mujer. Conforme se va logrando esto, al mismo tiempo se va desarrollando la aceptación de la sexualidad como parte integral de la personalidad de cada ser humano. Esto reorienta la práctica humana de las disciplinas formativas iniciales de los participantes, en el sentido de una trascendencia congruente con las potencialidades y exigencias del proceso de humanización del sujeto.

Para lograr la transformación de la práctica docente, los participantes de esta Maestría pasan por dos modelos diferentes de enseñanza de la sexualidad: la autoexploración y la autoevaluación, los cuales son modelos educativos dentro de la formación humanista. Para trabajar la autoexploración se necesitan seguir cuatro pasos: el contacto, el compartir, el construir y la confrontación y cinco pasos para la autoevaluación: el actuar, el observar, el analizar, el revalorar y el confrontar.

Los ejes curriculares, sobre los que giran los contenidos del programa, están divididos en tres: el estudio del impulso sexual durante el crecimiento y desarrollo del individuo, el análisis del desarrollo del propio grupo de aprendizaje en relación con su sociedad: desde su nacimiento, crecimiento y desarrollo hasta llegar a su muerte, y, por último, la aplicación practica de la investigación-acción sobre su propia praxis educativa. Al conjuntarse el grupo que cursa la Maestría, se constituye un grupo de autoexploración, en donde lo más importante es el pleno crecimiento del ser humano a partir del descubrimiento de sus deseos de aprender, de todas sus potencialidades, del enfrentamiento con sus temores y del aprendizaje de sus errores. Un objetivo primordial de esta Maestría es la formación de facilitadores críticos y creativos.

Ya que en la Maestría, trabajamos en la construcción del conocimiento, desde y para la persona, en algunos casos, facilitadores y coeducandos han detectado problemas personales que interfieren con su labor como facilitadores, es conveniente entonces, que el participante de la Maestría se someta a una evaluación psicológica de su personalidad que, le ayude a darse cuenta, a mayor profundidad, de todo aquello que impida su buen desempeño como facilitador, así como, de acuerdo a los resultados obtenidos, llevar a cabo un proceso de apoyo terapéutico individual para manejar los conflictos detectados.

Este proceso formativo pedagógico se constituye así, por treinta módulos de 20 horas cada uno. Cada módulo, entendido como un laboratorio de microenseñanza, que se realiza una vez al mes, en un fin de semana (sábado y domingo).

Propósitos de la Maestría


Propósito general


Esta Maestría mantiene como propósito general, formar profesionales en educación sexual a nivel de posgrado, con una alta preparación académica y una practica valoral humanista. Que faciliten en su praxis docente, el descubrimiento del potencial para amar que tiene cada ser humano, y así, el poder vivir plenamente su vida sexual. Y que desarrollen nuevos conocimientos científicos, sobre los procesos sexuales que se desarrollan en la sociedad mexicana, contribuyendo al conocimiento de la realidad social en que vivimos, para la búsqueda del mejoramiento de la vida sexual de los mexicanos.


Propósitos particulares


Primera fase:

Construir en grupo, conocimientos básicos sobre la sexualidad humana libres de mitos, tabúes y prejuicios, en cada una de las etapas del crecimiento y desarrollo del individuo.

Descubrir el potencial creativo que todo individuo posee como ser humano, siendo capaz de enfrentarse a su pasado sexual, a sus temores y errores.

Segunda fase:

Desarrollar conocimientos teóricos sobre la facilitación de grupos con un enfoque humanista.

Desarrollar conocimientos teóricos, que permitan emitir juicios críticos sobre las bases conceptuales y filosóficas de la educación sexual humanista.

Desarrollar habilidades prácticas sobre la facilitación de grupos en educación sexual con un enfoque humanista.

Tercera fase:

Desarrollar conocimientos teóricos en investigación de los fenómenos sexuales sociales en nuestra sociedad mexicana.

Efectuar una investigación sobre algún fenómeno sexual, presente en nuestra sociedad mexicana.

Marco de referencia

Un marco de referencia teórico, que sustente un proceso formativo en materia de educación sexual humanista, tiene que ser algo nuevo, puesto que no existe en el sistema educativo mexicano, un programa establecido de manera formal, legalmente legitimado y sistematizado dentro de alguna currícula de educación superior.

Parece imposible, que a cien años de haber sido rechazada la sexología, por el mundo científico médico, cuando Freud planteó sus teorías acerca de ella y le dio un cuerpo de conocimientos debidamente sistematizados e impregnados de un carácter psicológico, el tabú sexual siga imponiéndose por encima de la ciencia médica. Es ya tiempo de empezar a romper y descorrer el velo que cubre a ese “monstruo” que es el impulso sexual, y comenzar a entender el placer, como una función más de nuestro cuerpo que nos relaciona con nuestro entorno social, con nuestro pasado antropológico y nuestro presente cotidiano, que tiene que ver con nuestros más puros sentimientos de amor y los más oscuros de la pasión. Tan es así, que sólo damos importancia a nuestra sexualidad cuando alguna parte de ella se ve alterada, dándonos cuenta en ese momento, que también se ve afectada toda nuestra personalidad, nuestro sistema emocional y nuestras relaciones interpersonales.

Cuando nos dimos a la tarea de revisar y analizar los planes y programas, que existen para el estudio de la sexualidad en México encontramos, en primer lugar, que son escasos y, en segundo lugar, que estos se localizan en Institutos de investigación o asociaciones privadas educativas. De estos pocos programas, la mayoría tienen enfoques conductistas, exclusivamente médicos y teóricos. Otros, que se llaman humanistas, contienen estructuras académicas rígidas, con temas de estudio aislados llamados materias; algún otro, promueve la parcialización del conocimiento, estudiando primero los aspectos biológicos de la sexualidad, después los psicológicos y por último los sociales. Ninguno se adecuaba a lo que hacíamos, ni tampoco a nuestro concepto humanista del proceso de enseñanza-aprendizaje, el cual consideramos como un elemento transformador, integrador del conocimiento y basado en la experiencia.
Ante esta situación, fue que nos dimos a la tarea de desarrollar nuestro propio sistema pedagógico, el cual nos permitiera operar armónicamente entre los objetivos, principios, conceptos, estructuras, niveles, modelos y currícula; desde luego, teniendo como sustento sistemas pedagógicos científicamente probados. Para su entendimiento, los hemos descrito en varios incisos, aunque en la práctica se abordan simultáneamente.


A) Bases conceptuales sexológicas

El primer concepto que consideramos importante describir es el de sexualidad, así como los conceptos derivados de él como sexología, sexólogo y la formación que necesita un individuo para llegar a serlo.

Durante los últimos treinta o cuarenta años, muchos sexólogos han luchado porque se incluya en el concepto de sexualidad el placer, y que dicho concepto no sea visto únicamente desde un punto de vista reproductivo. Sin embargo, consideramos que si sólo se incorpora la noción de placer y la noción de reproducción al concepto de sexualidad, sería desarticular a la sexualidad de su parte netamente humana. Los animales tienen una actividad coital, que se traduce en reproducción y sienten placer al igual que nosotros, pero no tienen la capacidad de disfrutar el amor, como un acto espiritual que lleva a trascender al individuo a acciones sublimes llenas de heroísmo, así mismo, carecen de valores que en los seres humanos nos pueden conducir, inclusive, a renunciar al ser amado o a renunciar a un coito para no lastimarlo. Por esto, incorporamos la espiritualidad como una noción perteneciente al concepto de sexualidad. Al hablar de espiritualidad, no nos estamos refiriendo al sentido religioso del término, lo incluye, pero no lo define. También, consideramos el componente de género, entendido este, como el comportamiento sexual esperado socialmente entre hombres y mujeres. El quinto componente de la noción de sexualidad lo constituye la afectividad, esto es: el cariño, la ternura, el romanticismo. A cada uno de estos componentes los consideramos una dimensión de la sexualidad.

El Dr. Ricardo Simón Escalante (2003), define la sexualidad como: "Esa capacidad de dar y recibir amor sexual que nos relaciona a los seres humanos entre sí. Entiendo por amor sexual esa fuerza que nos atrae y vincula erótica, afectiva, genérica, reproductiva y espiritualmente. Esta capacidad se encuentra incorporada como parte de la personalidad de un individuo y se expresa en varias dimensiones: la dimensión espiritual con el yo energético, la dimensión psíquica con el yo como identidad de género, la dimensión corporal del sexo y la dimensión social que es el rol de género”.

En INSUSEXH buscamos egresar individuos con una aceptación de su sexualidad y la de los seres humanos que los rodean, basados en esta definición. Pretendemos que se desarrolle en los egresados, la capacidad de retransmitir información y formación basándose en el proceso del amor, y ampliando el concepto de sexualidad hacia sus cinco dimensiones.

Otro concepto, íntimamente relacionado, es el de salud sexual, entendiendo esta, según el Dr. Escalante, como: "La expresión de la sexualidad de un individuo libre de mitos, prejuicios, tabúes y problemas". Creemos, firmemente, que nadie puede ser un orientador de la sexualidad si antes no ha analizado su propia conducta sexual y los valores que la conducen, conociéndose más profundamente y llegando así, a no tratar de imponer sus propios valores en el momento de interactuar con otros seres humanos. Los participantes de la Maestría pasan por un proceso de autoanálisis a través del cual desechan los tabúes, mitos, prejuicios, temores y conflictos de su propia sexualidad.

La ciencia que se encarga del estudio de la sexualidad, se conoce actualmente como sexología. Esta queda definida por Katchadourian (1985) como: “El estudio de los componentes biológicos, psicológicos, sociales y antropológicos de la conducta sexual humana”. Como ya se mencionó, nosotros hemos agregado el componente espiritual, el cual se refiere a dar a la sexualidad un sentido de trascendencia humana, a través del amor y del ejercicio de diversos valores inherentemente humanos. De esta manera, la sexualidad abarca una amplitud de dimensiones, y el profesional que pretenda estudiarla tendrá que abordarla desde una óptica transdisciplinar. Así, entenderemos la sexualidad como un proceso social, dinámico y de dimensiones extensas cuyos componentes abarcan varias disciplinas como la psicología, la sociología, la biología, la antropología, la medicina, la ontología y el derecho entre otras, por lo que la praxis del sexólogo es tan amplia, que su estudio deberá mantener varios niveles de acción.

Un sexólogo será, tanto el profesional que aborde los diferentes aspectos y necesidades sociales en la construcción del conocimiento acerca de la sexualidad, como el que sea capaz de intervenir en la orientación, promoción y atención de la salud sexual, con una perspectiva de trascendencia humana, que alcance tanto el nivel de su vida personal como el de los consultantes. Como se puede observar, la formación de este profesional se realiza en diferentes procesos, niveles y momentos educativos: Orientador en educación sexual, especialista en sexología educativa, maestro en sexología educativa y terapeuta sexual, cada una de estas categorías serán descritas en el siguiente apartado.

El orientador en educación sexual, obtendrá una preparación a nivel técnico y el sexólogo educador, como especialista, obtendrá una preparación a nivel de posgrado, ambas, a través de un proceso educativo sistemático y supervisado. En la formación de este último, se obtienen las bases biológicas, psicológicas, espirituales, sociales, históricas y antropológicas de la sexualidad. Asimismo, a nivel de especialidad, adquirirá o incrementará las habilidades pedagógicas, que faciliten el descubrimiento de ese conocimiento, y desarrollará las habilidades pedagógicas teóricas y practicas que le faciliten intervenir en la prevención y en la búsqueda de solución a las problemáticas sexuales, que se presenten a nivel individual o colectivo. El sexólogo educador a nivel Maestría, tendrá los conocimientos y habilidades de los dos primeros niveles y obtendrá el conocimiento y la tecnología para desarrollar investigación.


B) Niveles formativos de la sexología

Las actividades planteadas para este profesional de la sexología son muy vastas, por lo que un programa de estudios para la formación de un sexólogo, necesariamente tiene que considerarse en tres niveles de acción: uno preventivo de orientación, otro educativo de formación y otro curativo o terapéutico.

La formación de un sexólogo, a nivel educativo, comprenderá el nivel preventivo, el especializado práctico y el superior de investigación. Estos pueden ser alcanzados en tres etapas diferentes:

La primera, tiene como base, la formación de educadores con la función de orientación y promoción de la salud sexual humana, es decir, el egresado de esta primera etapa podrá brindar información a nivel personal o grupal sobre tópicos sexuales, basados en la clarificación de los valores y actitudes ante la sexualidad, y en el análisis de la propia experiencia del consultante. Esta fase, ha sido diseñada para orientadores educativos, profesores y personal de salud, que trabajen con jóvenes, niños y padres de familia.

Este conjunto de conocimientos básicos sobre la sexualidad, libre de mitos, prejuicios y tabúes, se ha denominado “Diplomado en Sexología Educativa Humanista” y a los egresados de esta fase, se les reconoce como “Orientadores en Educación Sexual”, y están capacitados para proporcionar asesoría a personas con dudas sobre la conducta sexual. Desde luego, se da por entendido, que no estará autorizado para proporcionar terapia, sólo detectará y canalizará los casos, a las personas e instancias capacitadas para ello.

La segunda etapa, tiene como objeto de estudio, los procedimientos pedagógicos (didáctica crítica) para la transmisión del conocimiento sobre la sexualidad humana, así como las bases pedagógicas del manejo y conducción de grupos de aprendizaje vivencial con un enfoque humanista. Esta fase se encuentra diseñada para profesores, psicólogos, médicos, profesionales de áreas sociales como antropólogos, sociólogos y abogados, entre otros profesionistas, que deseen ayudar a grupos en la construcción del conocimiento sexual, a partir de su propia experiencia. Esta etapa se denomina “Especialidad en Sexología Educativa Humanista” y los egresados de esta etapa son reconocidos como Especialistas en Sexología Educativa.

La tercera etapa, tiene como objeto de estudio, además de las dos anteriores, la obtención de nuevos conocimientos (investigación) sobre los fenómenos sexuales de nuestra sociedad. Este conjunto de conocimientos y habilidades para la obtención y transmisión del saber sexual, desarrolladas en las etapas uno, dos y tres se denomina “Maestría en Sexología Educativa Humanista”. Los egresados de esta etapa son reconocidos como Sexólogos Educadores.

Otro plano de formación de un sexólogo, lo entenderemos como: aquel proceso formativo encargado de preparar profesionales para la atención de la salud sexual. Este conjunto de conocimientos clínicos, y formas de proceder para enfrentar y solucionar problemas de la salud sexual, será denominado “Especialidad en Terapia Sexual” y el egresado de este nivel es reconocido como Sexoterapeuta. El objeto de este documento no abarca la descripción de este nivel.

El nivel que mantendremos durante esta Maestría, corresponde a la formación especializada del Sexólogo Educador Humanista, y su formación dura 700 horas distribuidas en dos años y medio.


C) Principios pedagógicos humanistas

El encontrar varios sistemas pedagógicos parcializados, desintegrados y exclusivamente teóricos nos movió a desarrollar un sistema pedagógico, que permitiera operar con armonía entre los conceptos, objetivos, principios, estructuras, niveles, modelos y currícula, basándonos siempre, en sistemas pedagógicos científicamente probados.

Después de explorar diferentes filosofías didácticas, encontramos que, aquella que mayormente se adecuaba a la transmisión de una educación sexual transformante, fue el humanismo. La metodología de la enseñanza de la sexualidad con un enfoque humanista, se encuentra sustentada por cuatro principios educativos de diversos teóricos, entre los cuales se encuentran William H. Kilpatrick, John Dewey, Carl Rogers y Fritz Pearls. Entenderemos por principios educativos, las bases pedagógicas humanistas, sobre las que se fundamenta el desarrollo de esta Maestría y que guían el desenvolvimiento del plan de estudios.


Nuestro primer principio pedagógico, lo conforma el concepto formulado por Dewey sobre "El aprendizaje como una reconstrucción de la experiencia" (citado en Rogers, 1986). Este autor plantea, que el alumno penetra a un proceso profundo de aprendizaje cuando, a través de vivenciar sus propias experiencias pasadas, se relaciona consigo mismo, con su verdadera personalidad, con sus impulsos, emociones, actividades y valores fundamentales. Consideramos, que la reconstrucción de la experiencia de Dewey es la misma del "conócete a ti mismo" de Sócrates, el descubrimiento del sí mismo de Rogers o el autoconocimiento de Pearls. Todos ellos, usan el conocimiento del Yo, como el elemento fundamental para el aprendizaje, a través de vivenciar la experiencia, buscando con esto un acercamiento a su Yo real.

La experiencia que hemos obtenido en talleres y cursos impartidos, nos ha enseñado que, la verbalización de las experiencias sexuales lejanas, representa para cada individuo, una oportunidad de indagarse y descubrir en sí mismos, sentimientos desconocidos. Rogers opina, que de esta manera, el sujeto se familiariza con los diferentes aspectos de sus experiencias que, en el pasado, había excluido de su conciencia, por sentirlas demasiado amenazadoras o perjudiciales para la estructura de su autoconcepto, descubriendo así, que puede vivenciarlas (volver a vivirlas) plenamente en la relación con los demás, y ser en cada momento su miedo, su enojo, su ternura o su fuerza.

En nuestra experiencia, también hemos notado que, a medida que un participante vive estos sentimientos tan diversos en todos sus grados de intensidad, advierte que se ha experimentado a sí mismo, y que él “es” todos esos sentimientos. De esta manera, el individuo comprende que ya no debe temer a la experiencia, sino aceptarla como parte de su “sí mismo” cambiante. Esto le brinda, al mismo tiempo, la capacidad de aceptar la sexualidad de los demás.

Hemos notado, además, que durante el transcurso de los diferentes módulos, cuando el individuo va a verbalizar sus experiencias pasadas, se presentan fenómenos de ansiedad y conductas de defensa que el propio alumno vence, a través de la auto-revelación. Después de compartir al grupo sus experiencias y emociones, la generalidad de ellos, describen una sensación de descanso, como si se liberaran de sus culpas y temores.

El ambiente del grupo, poco a poco va cambiando, y puede observarse entre los participantes, más integración, más seguridad en sí mismos y mayor apertura a la experiencia. En este proceso, el alumno aprende dos cosas: que es un ser humano igual a todos, con el mismo derecho a amarse, por el hecho de ser persona y no por sus conductas pasadas; aunado a esto, encontramos que la información vertida por cada individuo, acerca de su conducta sexual, amplía su propio conocimiento sobre la sexualidad. Este conocimiento, construido a través de la experiencia de todos, genera dudas, lo que lleva a contrastar el aprendizaje experiencial contra lo referido por los grandes teóricos de la sexualidad. De esta manera, se aprende a confiar más en la propia experiencia y en la del grupo, que la planteada por dichos teóricos.


El segundo principio pedagógico, lo conforma "El aprendizaje como un proceso de y en transformación". Rogers (1986), piensa que la vida plena es un proceso continuo, no una situación estática; no es un estado de inmovilidad ni un destino, es una orientación. Por lo tanto, desde un punto de vista evolutivo, consideramos, que la sexualidad forma parte integral de la personalidad de un individuo, en su proceso de formación como hombre o como mujer. Este individuo, tomado como proceso, ha pasado por una serie de continuos concatenados (concepción, embarazo, parto, lactancia, infancia, pubertad, adolescencia, juventud, adultez, mediana edad y senectud) en interrelación e interdependencia con su medio ambiente.

El plan de estudios de esta Maestría se encuentra diseñado por etapas. La primera etapa sigue el proceso de crecimiento y desarrollo biopsicosocial del individuo. Este plan de estudios se basa en el análisis de conductas, relaciones interpersonales y de experiencias sexuales de los propios participantes, tal y como se “experienciaron”, en cada una de las etapas por ellos vividas. Así, el estudiante de su propia sexualidad se concibe como un proceso en transformación, un río que fluye hacia adelante, una constelación de potencialidades en permanente cambio. Al finalizar la Maestría en Sexología Educativa Humanista, se observa, que el alumno acepta con más satisfacción el hecho de no ser una entidad estática. Al mismo tiempo, extiende también esta idea a la sexualidad en su carácter de ciencia, como proceso en transformación constante, no terminada y de cuya construcción él ha sido partícipe.

El tercer principio pedagógico del enfoque humanista para estudiar la sexualidad, es: "El aprendizaje a través de problemas". Kilpatrick (citado en Rogers, 1986) estimuló el pensamiento libre, original y creativo en sus alumnos, a través de presentarles problemas cruciales para su análisis, despertando el interés y provocando cambios profundos en su persona. A su vez, Rogers (1986), plantea que la enseñanza centrada en el alumno se da cuando el aprendizaje es significativo, entendiendo por esto el que sea capaz de modificar la conducta. El aprendizaje significativo, surge de forma espontánea y natural, cuando el individuo encara una situación que percibe como un problema o una encrucijada con un significado para él o ella.

El método de estudio en esta Maestría, plantea la construcción del conocimiento acerca de la conducta sexual, por parte del grupo, centrando un problema eje sobre el cual van a exteriorizar sus propias experiencias, emociones, dudas y opiniones. Este método le permite al alumno entrar en contacto real con los problemas más importantes de su existencia, de manera que pueda percibir aquellas cuestiones que desea resolver.

Cada módulo, diseñado como parte integrante de un proceso, presenta un cúmulo de problemas planteados por los propios alumnos sobre los que se discutirán diversos tópicos, y al mismo tiempo, se generarán vacíos de conocimientos que son llenados, a su vez, por los demás participantes del grupo, hasta llegar a otra encrucijada y así, continuar nuevamente. En este sentido, queda entendido que el valor del proceso educativo de la sexualidad, no se basa en el estudio de los grandes teóricos sobre el tema, sino en permitir al estudiante, entrar en contacto con los problemas sexuales más importantes de su existencia, de manera tal, que en este proceso educativo, utilice los recursos que tiene a su alrededor para resolverlos.

El cuarto y último principio, lo forma "El aprendizaje a través de lo lúdico". Fritz Pearls (citado por Stevens 1998), expresa: "mi definición de aprendizaje es descubrir que algo es posible y no únicamente ingerir información”. En cada módulo, se busca mostrar a los alumnos, que es posible descubrir medios y modos, por los cuales se puede crecer y desarrollar su propio potencial y arreglar las dificultades de la vida.

"Durante la mayor parte de nuestras vidas estamos usando gran parte de nuestras energías en juegos autodestructivos, -dice Pearls- en jugar a autoimpedirnos el crecimiento y a no darnos cuenta de lo que estamos haciendo. El individuo que "juega" a muchas cosas, aprenderá que tan sólo con conseguir que preste atención (darse cuenta) de sus actos, fantasías y a su representación de roles, él mismo será capaz de proveer sus propias interpretaciones y significados. El darse cuenta hace que el individuo centre su atención y amplíe su conciencia de impresiones sensoriales internas y externas, promoviendo el autoanálisis de su conducta".

Rogers (1986), por su parte, menciona que: la creatividad es la capacidad del ser humano de jugar espontáneamente con ideas, colores, formas y relaciones; de aventurarse a nuevas combinaciones de elementos, dar forma a hipótesis absurdas, convertir lo dado en problemas y expresar lo ridículo.

Durante el juego, una persona se transforma en un ser abierto a la experiencia, por lo que el estímulo se transmite con mayor facilidad a través del sistema nervioso, sin sufrir transformaciones del sistema de defensa. En nuestra experiencia, utilizando lo lúdico para el aprendizaje de la sexualidad, y entendiéndolo como un proceso creativo, nos damos cuenta que los alumnos juegan expresándose con el único objetivo de jugar, poniendo en acción toda su personalidad y aportando al juego, todo un cúmulo de experiencias pasadas, así como la forma en que fueron educados como hombres o mujeres. Durante el juego la persona se expresa sin defensas, tal como es, lo que le permite al analizar su conducta, darse cuenta del tipo de aprendizaje sexual que recibió como hombre o como mujer, la evitación de su conducta ante experiencias sexuales que le son amenazantes, los valores que tiene ante determinadas conductas sexuales y las sensaciones somáticas que las acompañan.

Durante el desarrollo de la Maestría en Sexología Educativa Humanista, invitamos a los participantes a que, en lugar de jugar a los juegos autodestructivos que aprendimos en la formación de nuestra sexualidad, juguemos a juegos auto-constructivos. Esto nos ha llevado a utilizar técnicas lúdicas como recursos pedagógicos en el aprendizaje de la sexualidad. Estos juegos llevan en sí mismos, un mensaje educativo al cual hay que llegar. Sin embargo, no sólo nos quedamos con el mensaje aprendido, sino que profundizamos en el darse cuenta de las emociones, actitudes, valores y expresiones que cada uno trajo consigo, es decir, integrando lo que piensa con lo que siente en el actuar.

Al final de los juegos sexuales constructivos, el individuo descubre que es posible jugar con su sexualidad y aprender de ella, hasta sentirla como parte integrante del sí mismo. El juego es un recurso que permite una exploración de la sexualidad libre, disminuye la rigidez y deja surgir el aprendizaje con una visión nueva, amena y significativa de la vida.

martes, 18 de septiembre de 2007

Estructura modular

Estructura modular de la maestría


Tomando en cuenta que, la sexualidad es un proceso en constante movimiento y transformación y que abarca numerosas disciplinas científicas, el abordaje para su estudio nos presentó dos problemas pedagógicos estructurales importantes: el primero fue la construcción de una estructura pedagógica dinámica, que permitiera estar en permanente transformación, y el segundo, el desarrollo de una estructura pedagógica que permitiera el abordaje de la sexualidad desde diferentes disciplinas.

Para salvar el problema de la des-integración del conocimiento, en la presente maestría procuramos la construcción de conocimiento integral, a través de una currícula dinamizadora, cuyo modo de operar, se establece a partir del estudio de un problema eje y del cual parten los diferentes procesos a estudiar. Para esto, nos hemos basado en el sistema modular de la Universidad Autónoma Metropolitana. La estructura académica de este nuevo eje curricular no puede ser a través de materias, como tradicionalmente se plantea en los programas educativos de las diferentes facultades, sino a través de módulos.

Un módulo es un conjunto de conocimientos, basados en experiencias sexuales y de las circunstancias que ocurren alrededor del individuo, en una determinada etapa de la vida. Los módulos de la Maestría en Sexología Educativa Humanista forman parte de un conjunto estructurado; cada parte está funcionalmente relacionada con todas las demás. Por ello, es preciso que el enfoque de cada módulo mantenga esa interfuncionalidad, sin que ello rompa con la flexibilidad que tiene el grupo para construir el conocimiento. Cada módulo se compone de cuatro elementos, descritos a continuación:

1.- Objeto de transformación: Es el objeto sobre el cual abocaremos nuestros sentidos para estudiarlo y transformarlo, no desarticulándolo en varias partes para su análisis, sino a través de la construcción desde varias perspectivas, teorías, materias o disciplinas. El objeto de estudio, durante el proceso de autoexploración, es el propio individuo. A medida que el alumno se conoce a sí mismo, se va convirtiendo en una persona nueva y se reconoce como una persona en cambio constante, no terminada, abierta al tiempo y en proceso. Un ejemplo de un objeto de estudio, sería “El infante” en el módulo de la infancia.

2.- Proceso de estudio: Es una serie de fenómenos sexuales en movimiento, que va a estudiar el alumno. En el caso de la infancia, siguiendo con nuestro ejemplo, sería “la identidad sexual”, y se analizan las diferentes teorías del aprendizaje de los roles sexuales en el establecimiento del género, integrándose con diferentes enfoques como el freudiano, piagetano, eriksoniano, al proceso de crecimiento y desarrollo, etc. Al estudiar el objeto en movimiento, y no como un fenómeno estático, se obtiene el proceso de estudio.

3.- Problema eje: Es una pregunta clave, significativa para el alumno que, al irla contestando en conjunto con el grupo, desde distintos enfoques, disciplinas, marcos referenciales y experienciales, forma un cuerpo de conocimientos debidamente sistematizados y profundamente enlazados a ella.

4.- Recurso pedagógico: Es el elemento educativo a través del cual el alumno se pone en contacto con sus experiencias pasadas. Le permite abrirse a la experiencia, descubrir que ésta forma parte de él, aceptarla y buscar los puntos positivos para que pueda aprender de ella. En cada módulo se utiliza en mayor medida un recurso pedagógico para que el alumno vivencíe la manera en que se utiliza y las ventajas que le proporciona a sí mismo.

Otro problema que intentamos resolver, es el mencionado anteriormente, referido al hecho, de que el estudio de la salud sexual se aborda, comúnmente, desde un punto de vista exclusivamente médico, desvinculándolo de una realidad humana multifacética. En esta Maestría, empezamos por considerar al individuo como una entidad biopsicosocial, en continuo proceso de transformación, por lo que el estudio de su sexualidad es abordado con un enfoque integral y dinamista, permitiendo con esto, desgenitalizarlo para incorporarlo a una concepción holística. La deshumanización médica se revertirá, al resarcir al ser humano y su estudio, sus partes psicoafectiva y socioerótica, complementándonos, para ello, con otras disciplinas como la psicología, la sociología, el derecho y la antropología, por mencionar algunas.

Por ejemplo, romper el tabú que impide la entrada de la sexualidad integral a nuestro saber médico, es darle la debida importancia a la reproducción humana, no como un acto exclusivo de la mujer (ginecología) o del hombre (andrología o urología), sino como el producto del dar y recibir amor entre dos seres que se aman (psicoafectivo) y se expresan bajo condicionantes culturales (antropología), y que el producto de este amor no es un conjunto de células (genética), sino un ente social que necesita amor (espiritualidad) y cariño (afectividad); y cuya presencia afecta, tanto la actuación de un grupo social al cual pertenece (sociología), como a la dinámica de población de todo un país (demografía).

La interdisciplinariedad es la base de esta maestría, por lo que sus integrantes, tanto coeducandos como facilitadores, no pertenecen, exclusivamente, al sector médico. Consideramos que el estudio y el cuidado de la salud sexual, no es competencia exclusiva de médicos y psicólogos, son responsabilidad de todos los seres humanos que trabajamos con otros seres humanos o los tenemos a nuestro cargo, ya sea como trabajadores sociales, abogados, sociólogos, orientadores, filósofos, profesores, enfermeras, historiadores, antropólogos, etc. los cuales, todos, tenemos la obligación de estar bien preparados en materia de educación de la sexualidad.

Nuestro modelo educativo

Por modelo educativo entendemos: el conjunto de procedimientos practicados para la obtención de conocimientos.

Nuestro modelo se denomina: “Autoexploracion del grupo de aprendizaje vivencial (GAV)”

El grupo de aprendizaje vivencial (AV) es un conjunto de personas, que se reúnen con el fin de aprender de sí mismas a través de un proceso de intercambio de experiencias. El grupo AV se desarrolla mediante el principio básico del aprendizaje centrado en el estudiante: la autoexploración.

La autoexploración es el modelo de enseñanza-aprendizaje en el que el individuo entra en contacto con sus experiencias sexuales pasadas, las trae al presente, las vivencía y las analiza descubriendo un mundo oculto, violando el tabú de lo secreto. Para desarrollar la autoexploración es necesario pasar por cuatro pasos esenciales: el contactar, el compartir, el construir y el contrastar.

Para entrar en contacto con sus experiencias pasadas, el individuo debe remontarse al pasado, traerlas al presente, re-vivirlas emocionalmente y analizarlas. Para entrar en contacto con estas experiencias que, en la mayoría de los casos, se han mantenido como vergonzosas, angustiantes, culpígenas o con resentimientos, el coeducando (alumno) requiere de un ambiente de aceptación y respeto, que lo lleve a descubrir, que esas emociones han estado guardadas en su interior como algo dañino y no le permiten expresar adecuadamente su sexualidad en el presente. Por esa misma razón, se requiere también de técnicas especiales que le permitan abandonar las defensas que lo protegen de todo aquello que le causa dolor. Para ello, se utilizan técnicas afectivo-participativas de inducción, que permita a los coeducandos penetrar a esa vivencia sumergida en el pasado, de una manera no violenta y sin sentirse amenazados.

Para compartir estas experiencias, hay que revelarse contra lo aprendido. Ya que como hemos dicho, en la mayoría de los casos estas experiencias se han mantenido como vergonzosas, angustiantes, culpígenas o con resentimientos. El coeducando necesita tomar la decisión de poder hablar de si mismo y de todas aquellas cosas ocultas, de las que sólo él o ella saben. Cuando logra revelar sus problemas, este hecho, le proporciona una gran energía a su yo y optimiza la energía gastada en tratar de mantener ocultas sus experiencias. El compartir las experiencias pasadas y hacerse cargo de estas, permite al participante rescatar lo positivo de ellas (algo de lo que, quizá, no se había dado cuenta), lo que le servirá para aprender de su propia experiencia, a confiar en ella, o, a darse cuenta que tiene asuntos sin concluir, en esa etapa de su vida que se encuentra explorando.

Abrirse a la experiencia en el grupo y compartirla con todos, crea una situación de aprendizaje en el ámbito afectivo, un sentimiento de unión entre todos los participantes al compartir un secreto, un sentimiento de descanso al darse cuenta de que no es el único que ha pasado por esas experiencias y de alivio al ser aceptados sin ser juzgados: en ese momento se construye un grupo en proceso de crecimiento.

El tercer paso en la autoexploración es la construcción teórica. Al integrarse el conjunto de experiencias, donde cada individuo es un libro abierto para sí mismo y para los demás, se forma un marco de referencia teórico a partir del propio grupo, basado no en teorías extrañas a ellos, sino en sus experiencias personales. Esta integración se logra a través de una tabla de aprendizaje vivencial, en donde se vacían y concentran cuantitativamente cada una de las experiencias vertidas en el grupo. A partir de ahí, se analizan estadísticamente los datos agrupados y se construyen inferencias de la conducta sexual del grupo.

El cuarto paso del proceso de autoexploración es la contrastación teórica, donde se enfrenta la investigación bibliográfica con la auto-investigación grupal. Los elementos teóricos quedarán así, reforzados o se rechazarán. Hemos encontrado que, después de cursar algunos módulos, el coeducando confía más en si mismo y en la experiencia grupal, que en los grandes teóricos de la sexología. La contrastación no sólo ocurre en un nivel teórico, porque el coeducando también contrasta sus emociones. El contrastarlas con las de los demás, permite al individuo hacer un diagnóstico sencillo de su situación emocional y psicológica, llevándolo a la búsqueda de alternativas de solución. Para finalizar esta etapa, es imprescindible que se cierre el proceso emocional abierto a través de una hoja de cierre, una canción de cierre, metáfora o pregunta cierre, entre otras.

En el segundo año del programa de estudios, el intercambio de experiencias aborda el manejo y conducción de grupos de aprendizaje vivencial. El grupo AV se desarrolla mediante el principio básico del aprendizaje centrado en el estudiante y en este sentido, nos basaremos en la autoevaluación como modelo educativo.

La autoevaluación aplicada al grupo de aprendizaje, como un instrumento educativo, nos llevó a buscar un modelo probado por la investigación. Utilizamos el modelo de Kolb, descrito por Fitzgibbon (1987), Donde el aprendizaje consiste en un proceso para crear conocimiento mediante la transformación de la experiencia, situando a ésta experiencia, como punto de partida en el proceso de razonar.

Primer Semestre

El sujeto sexuado y su desarrollo psicosexual infantil.



Módulo 1
El impulso sexual (marco conceptual)

Temas a desarrollar:
Energía sexual, sexo, sexualidad, género, conducta sexual, impulso sexual, normal y anormal, actitud sexual, erotismo, educación sexual, tabú sexual, sexología, humanismo, valores.


Modulo 2
Sexualidad en la etapa prenatal (Génesis sexual)

Temas a desarrollar:
Concepción, embarazo, parto, género de asignación, dimorfismo sexual, genética sexual, anatomía y fisiología sexual.


Módulo 3
Sexualidad en la etapa lactante (Estructuración sexual)

Temas a desarrollar:
Roles de género, estructuración yoica, arrullo materno, contacto primario, bases del amor, cambios físicos sexuales del lactante, caricias sexuales, conducta sexual del lactante.


Módulo 4
Sexualidad en la etapa preescolar (Identidad sexual)

Temas a desarrollar:
Conducta sexual infantil, cambios físicos en la infancia, identidad sexual, curiosidad sexual o exploración.


Módulo 5
Sexualidad en la etapa escolar (Represión sexual)

Temas a desarrollar:
Represión sexual, cambios anatomofisiológicos del escolar, juegos sexuales escolares, relación sexual coercitiva, canales de socialización: familia, medios masivos de comunicación, amigos, religión, escuela.


Módulo 6
Sexualidad en la etapa puberal (Despertar sexual reproductivo)

Temas a desarrollar:
Despertar sexual reproductivo, ajustes psicosociales, cambios anatomofisiológicos, autoerotismo, masturbación, autoestima corporal, sueños eróticos, ritos de iniciación, fantasías.

Segundo Semestre

El sujeto sexuado hacia un desarrollo psicosexual maduro


Módulo 7
Sexualidad en la adolescencia inicial (Iniciación sexual coital)

Temas a desarrollar:
Enamoramiento, iniciación coital, noviazgo, comunicación parental, caricias, ruptura de noviazgo.


Módulo 8
Sexualidad en la adolescencia tardía (Riesgo sexual)

Temas a desarrollar:
Embarazo no planeado, aborto, infecciones de transmisión sexual, protección coital.


Módulo 9
Sexualidad en la etapa juvenil (Orientación sexual)

Temas a desarrollar:
Homosexualidad, bisexualidad, expresiones comportamentales de la sexualidad, sexoservicio, preferencias sexuales coitales.


Módulo 10
Sexualidad en la etapa adulta (Generatividad sexual)

Temas a desarrollar:
Pareja, casamiento, femineidad vs. masculinidad, familia, intimidad, contratos, genograma.


Módulo 11
Sexualidad en la mediana edad (Crisis sexual)

Temas a desarrollar:
Divorcio, infidelidad, disfunciones sexuales, técnicas coitales, climaterio, métodos de regulación de la fertilidad, jubilación.


Módulo 12
Sexualidad en la ancianidad (Cúspide sexual)

Temas a desarrollar:
Envejecimiento masculino y femenino, conducta sexual en el adulto y adulta en plenitud, tiempo libre, proyecto de muerte y duelo, reencuentro, recreatividad sexual, búsqueda y represión, despedida.

Tercer Semestre

El sujeto sexuado y su relación con la sociedad


Módulo 13
Sexualidad y orientación grupal

Temas a desarrollar:
El sujeto como generador de ideas, funciones del orientador, organización de pláticas, ¿cómo contestar preguntas?, manejo de elementos didácticos, manejo de actitudes, manejo de potencialidades, la naturaleza humana. Conferencia: “Ética en el 2001”.


Módulo 14
Sexualidad e historicidad

Temas a desarrollar:
El sujeto sexuado en relación con su sociedad, en desarrollo como ente histórico, la sexualidad en sus diferentes etapas históricas.


Módulo 15
Sexualidad y espiritualidad

Temas a desarrollar:
El sujeto espiritual y su relación con la sociedad, orgasmósfera, amor y su desarrollo interpersonal, diferentes tipos de amor, dimensiones del ser humano, ética sexual.


Módulo 16
Sexualidad y erotismo

Temas a desarrollar:
El sujeto erótico y su entorno, placerización, seducción, encuentro, disfrute y creatividad erótico-sexual.


Módulo 17
Sexualidad y afectividad

Temas a desarrollar:
El sujeto afectivo en relación dinámica con la sociedad, el encuentro con el otro, caricias e interioridad.


Módulo 18
Sexualidad y derecho

Temas a desarrollar:
El sujeto y sus derechos sexuales, justicia penal, aspectos jurídicos legales en la sexualidad, el cuerpo del delito.

Cuarto Semestre

El sujeto sexuado y su relacion con el grupo de aprendizaje

Módulo 19
Grupo de aprendizaje vivencial.

Temas a desarrollar:
Definición de grupo, clasificación de grupos, formación de grupos de aprendizaje, características del grupo, bases conceptuales del grupo AV con un enfoque humanista, aprendizaje significativo, abrirse a la experiencia.


Módulo 20
El facilitador del grupo AV

Temas a desarrollar:
Desarrollo de la imagen del docente, tipos de docentes, diferencias conceptuales del educador, definición del facilitador, función del facilitador.


Módulo 21
La facilitación grupal

Temas a desarrollar:
Definición de ambiente, intervención sobre el ambiente, normatividad grupal, proceso grupal.


Módulo 22
Técnicas vivenciales I

Temas a desarrollar:
Formación TOPE, carta programática, técnicas de apertura, técnicas de calentamiento, técnicas de intercambio experiencial, técnicas corporales.


Módulo 23
Técnicas vivenciales II

Temas a desarrollar:
Técnicas de darse cuenta, técnicas sobre fantasía, técnicas proyectivas, apertura de procesos dolorosos, cierre de procesos, finalización de cursos, duelo, muerte del grupo.


Módulo 24
Evaluación Pedagógica.

Temas a desarrollar:
Autoevaluación individual, seminario de trabajos educativos y su evaluación, evaluación de logros.

Quinto Semestre

El sujeto sexuado como constructor del conocimiento


Módulo 25
Planteamiento de investigación.

Temas a desarrollar:
Concepción de la idea a investigar, diseño de objetivos, planteamiento del problema, establecimiento de hipótesis, elaboración del marco de referencia teórico.



Módulo 26
Diseño de investigación.

Temas a desarrollar:
Tipos de investigación, proyecto de investigación, selección de la muestra, herramientas para la recolección de datos, finalización del marco de referencia teórico.



Módulo 27
Desarrollo de investigación I

Temas a desarrollar:
Taller de estadística aplicada a la investigación: medidas de tendencia central; recolección de datos en computadora.



Módulo 28
Desarrollo de Investigación II

Temas a desarrollar:
Taller de estadística aplicada a la investigación: pruebas paramétricas básicas.



Módulo 29
Finalización de investigación

Temas a desarrollar:
Análisis de datos, elaboración del reporte de investigación.



Módulo 30
Presentación de la investigación (Seminario de Tesis)

Temas a desarrollar:
Claridad, congruencia imagen–texto, conocimiento sobre el tema, profundidad y calidad del marco teórico.

lunes, 17 de septiembre de 2007

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